Wichy de Vedado
DJ y productor de música electrónica

Aviso: Lo que estás a punto de leer puede provocar mucho daño a la reputación de Wichy de Vedado, uno de los mejores DJ-productores jóvenes que trabajan en La Habana. La reputación de un DJ-productor es una mercancía preciosa, así que guárdate lo que leas para ti mismo y no se lo cuentes a nadie que pudiera escuchar a Wichy mezclando en clubes o fiestas.

Vale, ahí va: Wichy de Vedado es un tipo muy majo. Sí, uno esperaría que fuese peligroso u obsesivo, o al menos que tuviese un ego gigante, pero no es así. Wichy es simpático y sin prejuicios y, sí, es modesto cuando se trata de sus dotes para mezclar y del éxito que ha conseguido gracias a ellas.

¿Ves por qué esta información no se debería compartir nunca? Si la gente supiese como es Wichy, entonces ya no se contentarían con admirarlo desde una distancia correcta. Se lanzarían a su cabina de DJ e intentarían estrechar la mano con la que hace girar los discos. En lugar de bailar y mirar desde la distancia le darían palmadas en la espalda y le dirían lo mucho que les gusta su música. Y su reputación como uno de los pilares megacool del ambiente de música electrónica underground de La Habana se vería dañada sin remedio. Y sus discos podrían dar saltos.

Wichy de Vedado vive y trabaja en un bonito piso de una zona chula del distrito de Vedado de La Habana. «Antes vivía solo pero he vuelto a vivir con mi madre», dice Wichy, con una sonrisa afectuosa. (¿Cuándo fue la última vez que conociste a un DJ que tenga una sonrisa afectuosa?) En su habitación hay un ventilador en el techo, una mezcladora Behringer Pro, dos reproductores de CD Pioneer CDJ-100, un ordenador portátil HP y un plato con un disco de Michael Jackson en él.

Wichy escuchó a Michael Jackson y mucho pop estadounidense de pequeño. Entonces descubrió el grunge –Nirvana, Alice in Chains, Pearl Jam– y a Marilyn Manson. En 1998-99 empezó a ir a los clubes y a escuchar a Prodigy y The Chemical Brothers. Se enganchó a pasar las tardes de domingo en un club llamado Atelier «donde ponían mucho rock industrial». En 2000 ya trabajaba los jueves por la tarde en Atelier, poniendo CD en un par de Discmans Sony, por 10 pesos cubanos al día.

«Un grupo de DJ-productores alemanes vino a la ciudad», recuerda Wichy. «Estaban tocando en la fiesta de alguien y habían traído un montón de música electrónica con ellos, acid house, muy distinta. Me interesó. Dejaron varias cintas y empecé a intentar conseguir el mismo tipo de sonidos». Wichy empezó a moverse en los círculos de los clubes de dance de La Habana con sus loops electrónicos caseros. «Les dije: "Toma, pon esto, observa como reacciona la gente" y poco a poco acabé en este mundo».

En la misma época empezó a rodar, aplicando su música electrónica y experimental a las bandas sonoras de cortos. Uno de los directores con los que trabajó le puso su nombre artístico. «Me dijo: "Vives en Vedado y necesitas un nombre artístico, así que deberías ser Wichy de Vedado". En realidad no me gustó, sonaba horrible, pero lo siguió usando en los créditos de las películas en las que trabajé, así que pensé, vale, me lo quedo».

En torno a 2001, Wichy empezó a hacer más mezclas en directo y acabó haciendo giras por Cuba, a veces con otros músicos sobre el escenario con él. «El problema en Cuba es que la cultura DJ todavía es muy clandestina. Las productoras siempre han malinterpretado lo que hacemos, por lo que todo lo que hemos hecho lo hemos logrado por nuestra cuenta. Al principio éramos como una familia, unos 200 que componíamos y escuchábamos música. Ahora somos 5000 o 6000 y los DJ-productores son más conocidos como artistas, que componen y tocan su propia música».

Wichy está en contacto con DJ de todo el mundo y se intercambian varios tipos de música unos con otros. Últimamente ha estado trabajando con el pianista de jazz Tony Rodríguez, tocando juntos «D'Jazz». Wichy dice que le gusta ir a conciertos y escuchar a otros músicos de La Habana. «Me gusta el rap», dice, «y me interesan ciertos aspectos de la salsa cubana». El interés es mutuo, a juzgar por una entrevista reciente a Danay Suárez Fernández, una de las cantantes más de moda de Cuba, que dijo que Wichy está en lo más alto de su lista de productores con los que le gustaría trabajar.

«Me llevo muy bien con todo tipo de músicos», dice Wichy. Ni por un segundo lo dudamos.