Teoría Dorada de Popeye 
Grupo de rock

Lo que comenzó como interpretación del concepto de grupo de rock acabó sonando más auténtico que la mayoría de los grupos de rock consiguen sonar en toda su vida. La Teoría Dorada de los Popeyes es parte proyecto de arte, parte acto de música alternativa, y mucho más original que lo que dicha descripción les haría creer. Su nombre se traduce al inglés bien por Golden Popeyes Theory o por Popeye's Golden Theory (lo verán escrito de las dos formas). Sea cual sea el nombre y lo que signifique, Los Popeyes son muy divertidos.

Pero no están de broma. Han trabajado duro para conservar su anonimidad, escondiendo sus caras rigurosamente dentro de sus máscaras de cartón. Cantan en español y en inglés. A veces le dicen a la gente que son de Hungría. Y se las han arreglado para convertirse en un grupo favorito de las multitudes habaneras, que se agrupan para oír cómo suena la música cubana cuando no tiene nada que ver con las baladas, la danza o el virtuosismo.

En su vídeo de "Destroy" Los Popeyes suenan un poco a Nirvana y parecen conejos de dibujos animados de un programa de televisión para niños que ningún niño debería ver. Su vídeo de "Poltergeist" parece algo que haría Slipknot si Slipknot no tuviera presupuesto de vestuario.

Cuenta la leyenda que la Teoría Dorada de los Popeyes se formó en 2003 en La Habana. Joslov, que es como el fundador/bajista prefiere que se le llame (por el momento), estudiaba pintura en la Academia de Bellas Artes de San Francisco en La Habana. Tras haber terminado sus Másters del Instituto Superior de Arte, Joslov y sus compadres de los Popeyes decidieron infiltrarse en el mundo de la música con sus ideas sobre el arte visual. Esto les llevó a animar vídeos musicales y luego a tocar junto a músicos de rock de verdad en festivales de música cubanos de gran audiencia.

"Tocamos nuestros instrumentos muy mal," insiste Joslov. Para intentar demostrar su argumento, organizan una tocata improvisada de Los Popeyes en el jardín del local de ensayo en el distrito de Nuevo Vedado de La Habana. La cabeza de Joslov's estaba cubierta para la ocasión con una careta de cartón en forma de altavoz (¿quizá porque es el que más habla?). Niñona, el batería, llevaba puesta una batería de cartón, y Nimrod, el vocalista, llevaba un amplificador de cartón.

Los tres (el guitarrista del grupo no estaba disponible para la entrevista) estaban vestidos con pantalones rojos y camisetas blancas, una combinación de colores hecha famosa por los White Stripes. Los Popeyes afirman no estar familiarizados con los White Stripes, pero si se les pregunta sobre grupos grunge seminales americanos (Mudhoney, Nirvana, Melvins) asienten con las cabezas de cartón en señal de apreciación.

A Joslov no se puede decir que le perjudicara precisamente el no haber estudiado música nunca, ya que su bajo eléctrico sólo tenía una cuerda y parecía no importarle estas limitaciones, que seguramente supondrían un gran obstáculo para un bajista acostumbrado a tener cuatro o seis cuerdas a su disposición. Cuando tocaron, Los Popeyes hicieron todo el ruido que les permitió hacer su equipo falto de potencia, y sonaron como la última y más perfecta banda garage del planeta Tierra. En una isla en la que abunda todo tipo de virtuoso musical, Los Popeyes son una brillante excepción cubana.