Sexto Sentido
Vocal quartet

Teniendo en cuenta la juventud de los miembros de Sexto Sentido, resulta sorprendente que este aclamado cuarteto vocal cubano ya cuente con una carrera de 17 años y con el reconocimiento de pesos pesados del jazz como el pianista Chucho Valdés o el saxofonista Steve Coleman. 

Todo empezó en 1997 en el conservatorio de Amadeo Roldán en La Habana, cuando cuatro compañeras de clase — Arlety Valdés, Yudelkis Lafuente, Eliene Castillo y Melvis Estévez — comenzaron a reunirse para cantar y tocar en lugares pequeños. "Éramos estudiantes por lo que no podíamos hacer un trabajo profesional. Algunos de los amigos como El Greco, un excelente músico, nos ayudaba prestándonos espacios para que pudiéramos ser artistas invitados en ciertos conciertos", recuerda Yudelkis. 

El cambio radical de Sexto Sentido se produjo en 2001 cuando ganaron el primer puesto en JoJazz, el festival más importante de Cuba para jóvenes músicos de jazz. Junto con el reconocimiento que supone el galardón, Sexto Sentido recibió una propuesta del coreógrafo Santiago Alfonso para cantar en Mónaco durante cuatro meses con el cabaret Tropicana. "Es un trabajo muy duro. Realmente admiramos a los bailarines y coreógrafos, los que están verdaderamente en el mundo del espectáculo. Pero fue una experiencia maravillosa trabajar con la compañía."

En uno de sus días libres, las cuatro chicas se subieron a un tren y se dirigieron a París para visitar a su amigo Steve Coleman, a quien habían conocido en Cuba y que se habían ido a verlas actuar en Mónaco. "Nos invitaron a París y cantamos en La Cigale. Muchas personas en París nos preguntaban por qué no nos quedábamos para hacer carrera allí, pero echábamos de menos Cuba. Por no hablar de que teníamos que volver al espectáculo", recuerda Arlety. 

De regreso en La Habana, las chicas pudieron concentrarse en dar forma a su sonido. "Los cuartetos vocales estaban de moda en ese momento: estaban las Destiny's Child, Boyz 2 Men, y Take 6, que es el grupo del que sacamos toda nuestra inspiración", explica Yudelkis. "Debido a que la mayor parte de nuestras influencias eran de América del Norte, nos resultó complicado encontrar nuestro público. Al principio fue difícil que la gente aceptara a grupo cubano cantando en inglés, haciendo R&B. Pero los arreglos eran muy contemporáneos y diferentes a los de otros coros en Cuba. Esto es lo que finalmente llamó la atención de la gente."
 
Sexto Sentido tiene cuatro álbumes en su haber. Debutaron con Cubana Bossa, que data de 2004 y que combina portadas de artistas internacionales (Los Beatles, Stevie Wonder...) y música brasileña. My Feeling fue producido por Joaquín Betancourt y cuenta con boleros cubanos y arreglos musicales más elaborados. En 2009, el cuarteto dio un paso más con The Way, componiendo sus propias canciones y letras. Brujas, su último trabajo, es un esfuerzo más experimental donde el grupo coquetea con la música electrónica de baile.  

En los últimos años, el número de miembros del grupo ha experimentado algunos cambios. Cuando Melvis Estévez decidió seguir una carrera en solitario en 2010, fue sustituida por Wendy Vizcaína, que había estado trabajando con el grupo durante algún tiempo. Un par de años más tarde, María Karla Pérez se unió al grupo después de un arduo proceso de audición tras la decisión de Eliene de irse al extranjero. "Fue como una bendición", dice Karla. "Cuando tenía 14 años, escuchaba My Feeling y me encantaba Así que el hecho de que la vida me diera el honor de ser parte del grupo es simplemente maravilloso."

Las cuatro mujeres saben que será difícil permanecer juntas al tiempo que intentan llevar carreras en solitario y formar una familia. A largo plazo, prevén un formato similar al de Habana Abierta, una asociación libre de artistas afines cubanos que se reúne cada cierto tiempo para realizar un proyecto conjunto o una actuación. "Pero todavía tenemos muchas cosas que queremos hacer con el cuarteto", asegura Wendy. Por un lado, se habla de un álbum de música cubana, así como un proyecto a capella. "Así que si algún productor nos está viendo, que apunte nuestro teléfono y nos llame. ¡Estamos más que dispuestas!", concluye Wendy con una risa.