Roberto Carcassés
Roberto Carcassés 
Jazz pianist

Como hijo del pionero del afrojazz Bobby Carcassés, podría haberse ganado bien la vida agachando la cabeza y siguiendo los pasos de su famoso padre. Pero Roberto, al que a veces se conoce con el diminutivo de "Robertico", siguió su propio camino musical y ahora va camino de convertirse en una leyenda por sus propios méritos – siendo el abanderado de una joven generación que eleva la música cubana a nuevos niveles.

Roberto Julio Carcassés Colón nació en 1972 en el distrito de Playa de La Habana, y hoy en día vive en Marianao, no muy lejos del Tropicana, donde su padre solía tocar hace cinco décadas. A Bobby Carcassés, que ahora tiene 72 años, siempre le ha gustado tocar cualquier cosa que agarraba – las congas, el bajo, el fliscorno, la tompeta, el saxofón – además de cantar. Su hijo, desde una edad temprana se inclinó por el piano.

Roberto estudió percusión en la Escuela Nacional de Arte, con lo que estudió piano como base para la composición. Roberto acabó "enamorado del piano, pero ello no quiere decir que no piense como un percusionista. Pienso mucho sobre el ritmo. Para mí el ritmo es lo más importante. No el ritmo como género musical, sino como forma de vivir la vida." También canta, pero dice, "la voz lleva tiempo educarla y todavía me encuentro en el proceso de aprendizaje."

Entre sus influencias Roberto cita al reverenciado pianista cubano Emiliano Salvador: "Tuve la suerte de conocer a Emiliano, verle tocar delante mía. Era amigo de mi padre, vivía cerca. Toco algunos de sus temas, como "Angelica", y algunas de mis composiciones están influídas por él." Roberto también cita a otros grandes del piano cubanos – Chucho Valdés, Ernán López Nussa, Frank Emilio Flynn – junto a americanos como McCoy Tyner, Herbie Hancock, Keith Jarrett y Bill Evans.

"Cuando empecé a estudiar música me gustaba el rock and roll. No era capaz de apreciar la música cubana, quizá porque la tenía demasiado cerca, pero gradualmente entendí las raíces de la música cubana, las raíces del ritmo y me interesé por el jazz. Para mí el jazz es un punto de partida, una forma de ver la música, una forma de vida. El jazz está en todo lo que hago, sin importar el tipo de música. Podría tratarse del funk, la timba, cualquier cosa. El jazz es una forma de darle sentido a todo."

Esto es algo en lo que padre e hijo están de acuerdo. En 1984 Bobby Carcassés creó el Jazz Plaza Festival de La Habana, que se convirtió en un lugar para mostrar los talentos de su hijo. Roberto tocó en el festival durante tres años seguidos, comenzando en 1994. Cuatro años más tarde padre e hijo tocaron juntos en el álbum de Bobby Jazz Timbero. Pero sus caminos ya habían divergido de forma dramática.

Tras graduarse en la academia de música en 1991, Roberto estuvo de gira por América Latina y Europa con Santiago Feliú. Y después embarcó en una gira extendida por Estados Unidos con el conjunto de jazz afrocubano Columna B, grabando un álbum con ellos titulado Twisted Noon.

A finales de los 90 Roberto estaba de vuelta en Cuba trabajando con algunos de los mejores músicos de La Habana, entre ellos el trompetisa "El Indio" y los saxofonistas César López y Alfred Thompson de Irakere. Le apoyaron en su álbum Invitation, publicado en el 2000. El mismo año Roberto reveló su talento como productor y arreglista en álbumes como Air of Havana de Selma Reis y con el álbum de Gema Y Pavel tituladoTrampas Del Tiempo.

Más tarde, en 2001, Roberto Carcassés embarcó en un proyecto que tendría y sigue teniendo una enorme repercusión para el futuro de la música cubana. Reunió a los talentos mejores y más brillantes de la escena de la música ecléctica en La Habana – comenzando por Telmary Díaz, Francis del Río, Yusa y William Vivanco– y los organizó para formar una orquesta cambiante y en expansión llamada Interactivo.

Carcassés dice que la idea de formar la orquesta le vino mientras estaba en Estados Unidos: "Vi algunos grupos que tocaban música bailable que mezclaba un poco de todo – un poco de música cubana pero no timba o salsa exclusivamente. Era más como un jam libre. Me pareció que podía formar un grupo que tenía un poco de todo – hip-hop, funk. Para mí el funk tiene mucho que ver con la timba cubana. Por eso llamo a mi música 'timba-funk'."

La primera grabación de Interactivo, Goza Pepillo, ganó el mejor premio al Mejor Álbum de los galardones Cubadisco de 2006, la banda ha estado de gira y sigue evolucionando desde entonces. Carcassés dice que le gustaría que Interactivo incluyera todavía a más miembros en el futuro.

Dado su éxito como empresario musical – ha escrito bandas sonoras para el cine y el teatro, ha producido y hecho arreglos – se puede olvidar fácilmente lo bien que Roberto Carcassés toca. Cuando le pedimos que nos lo recuerde, se sienta complaciente al viejo piano en la sala principal de su casa y toca una impresionante improvisación que titula (pero sólo porque nuestro equipo de rodaje lo presiona para que lo llame algo) "Hoy".

En el día en cuestión, Roberto estaba terminando la grabación de Camino Colores, un álbum de canciones al piano de composición propia. "Me aburro si hago siempre lo mismo todo el tiempo,"confesó , aunque esto parece bastante obvio. "Tocar el piano solo es algo muy introspectivo, es como volver adonde comienza toda la música, toda la imaginación." Esto no quiere decir que Carcassés tiene pensado abandonar todas sus colaboraciones. En febrero de 2011 se lanzó el último álbum de Interactivo, Cubanos por el Mundo. Algunos de los músicos más sobresalientes de Cuba, entre ellos Francis del Río, Descemer Bueno y Santiago Feliú, aparecen en los 11 temas del álbum. En la portada se ve a un Roberto Carcassés sonriendo, con los brazos abiertos, como si estuviera abrazando toda la música cubana— la música del pasado, del presente y del futuro.