Qva Libre
Banda de rock

Carlos Díaz Soto parece sorprendentemente feliz de ver al equipo de Havana Cultura para grabar una entrevista temprano por la mañana en su casa de Fanguito en el barrio de Vedado. QVA Libre, el grupo de Carlos, es la banda de funk-rock alternativo más popular de la isla. Acaban de volver de La Habana unas horas antes tras un mes de tocar en conciertos abarrotados en la provincia de Cuba. Los otros miembros de la banda están en otro lado obteniendo un merecido descanso antes de su gran show esta tarde en el Teatro Carlos Marx de La Habana, pero  Carlos Díaz Soto está claramente demasiado emocionado para dormir.

"Somos un grupo diferente—dice Carlos, quedándose corto—. Somos cubanos, crecimos con la música cubana, pero tenemos una visión diferente, más avanzada, más experimental, y nuestra imagen lo refleja. Eso es QVA Libre: es Cuba hoy, Cuba más allá de los clichés.

"No nos interesan los clichés—continúa—. Estamos interesados en transmitir energía positiva al pueblo cubano y a todo el mundo. Queremos que nuestros conciertos sean una explosión de alegría. Eso es lo que la gente necesita".

En el año 2000, los cuatro miembros originales de QVA Libre estaban empezando a tocar en El Patio de María como cualquier otro grupo emergente de La Habana. "Al principio, pensaba que nuestro estilo musical era más agresivo, más heavy metal—hard rock con algunos toques de música cubana", dice Carlos. A medida que los tres otros miembros del grupo pasaron a otras cosas, Carlos permaneció quieto y QVA Libre evolucionó musicalmente. "Desarrollamos nuestro propio sonido, claramente definido, mezclando ritmos como el funk pero con una firme base cubana". La formación pasó de cuatro a diez músicos hasta llegar a las 14 personas que actualmente hallamos en escena.

Carlos no había recibido formación musical ni había tocado en otro grupo. Junto con sus compañeros de grupo, atravesó años muy difíciles en los que se veían obligados a vender equipamiento musical a cambio de comida. "Teníamos que depender del apoyo y de la ayuda de muchas personas. Tuvimos que lidiar con la ida de varios músicos porque obviamente la vida cambia y con ella las ambiciones".

QVA Libre autofinanció cuatro discos de su primer demo, Que todo sea para nada, en 2004. Al año siguiente, ganó tracción presentándose con algunos músicos conocidos: Telmary Díaz, Kumar, William Vivanco, Interactivo. Hicieron apariciones en la película Habana Blues, y empezaron a trabajar con  el productor musical de la película, Juan Antonio Leyva. En 2007, su primer disco, Resistencia y reciclaje había obtenido algo de fama en el mundo del rock, pero Carlos Díaz había llegado a la conclusión de que era hora de dejar atrás el rock. "Imaginaba algo más loco—dice—. Como KC y Sunshine Band, con metaleros y músicos funk".

Un concierto de QVA Libre hoy es una fiesta callejera, en parte psicosis de masa y parte Alicia en el país de las maravillas. Imagínate una versión cubana y psicodélica de las Red Hot Chilly Peppers en sus comienzos pero con un presupuesto más alto para el vestuario. Carlos es el que se ve en la parte delantera del escenario, con el sombrero de copa y las enormes gafas de sol blancas, tocando un solo de guitarra distorsionado de rodillas o tocando un saxófono.

El segundo disco de la banda, Viva QVA Libre, fue una revelación. Canciones como "Superhero", "Buena suerte", "Kumbia funky" y "Azúcar" hicieron que QVA Libre se convirtiese en el gran atrayente de espectadores para conciertos que es hoy en día. En 2011, el disco se llevó premios en Cubadisco y Cuerda Viva.

Tras una existencia incierta que duró más de una década, parece que QVA Libre finalmente está aquí para quedarse.