Polito Ibáñez
Polito Ibáñez 

Polito Ibáñez se trasladó a la capital cubana en 1983 para estudiar actuación en el selecto Instituto Superior de Arte (ISA). Un día, por ahí por 1985, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés dieron un concierto en la escalinata de la Universidad de La Habana y el joven Ibáñez de 22 años quedó cautivado por lo que se conocía como "canción inteligente". De hecho, fue el mismo Pablo Milanés el que produjo el primer - y todavía el más buscado - disco de Ibáñez: 'Recuento'.

Polito se dio a conocer - "sólo por un corto periodo de tiempo, por suerte" - cuando compuso el tema de una serie de televisión llamada 'Doble juego'. Por mucho que tuviera a tres generaciones de cubanos cantando el tema, admite que no se reconoce plenamente en la canción que lo propulsó a la fama. "Tomé la decisión difícil hace mucho tiempo de convertirme en un artista de comunicación compleja," afirma. 

Con el tiempo y el consejo de Pucho López, al que Polito describe como "un jazzista genial al que le gustaba Michael Jackson, Ibáñez trajo influencias del pop-rock así como de la música brasileña y argentina a su repertorio, que abarca cinco discos. 

A pesar de que Polito ha llenado grandes teatros como el Karl Marx en Cuba, mantiene que su principal desafío es tocar para un público reducido en escenarios como el Bertolt Brecht "donde no es posible engañar con efectos de luz y de sonido". 

Como puede que haya remarcado, la autenticidad es la cualidad que Polito valora por encima de todo. Dice que su relación con sus fans siempre ha sido sincera y atribuye la fidelidad que le han manifestado a su habilidadpara poner palabras y melodías a sentimientos e ideas que los cubanos no expresan públicamente. "Como una suerte de eco," dice. "Les ofrecí una reflexión de la realidad que vivíamos como nación y provocó una reacción positiva".