Gutierrez
Pedro Juan Gutierrez
Escritor

Entonces, ¿quién tiene miedo de Pedro Juan Gutiérrez? Pues típicamente un periodista citado para entrevistarle en su apartamento de Centro Habana. Debido a la insistencia del autor, el periodista ha hecho muchas visitas al exhaustivo sitio web de Gutiérrez y se ha sumergido en su prosa. En Trilogía sucia de La Habana, Animal tropical y El insaciable hombre araña aparece Pedro Juan, el epónimo antihéroe de Gutiérrez que se ha "entrenado a sí mismo para no tomarse nada en serio " y cuyo locus operandi está aquí en las calles de Centro Habana, considerado como el barrio más duro de la ciudad. El estilo de Gutiérrez – brillante, brutal y ocasionalmente divertidísimo – armoniza con la decoración, y cuanto más material del autor lee el periodista, más aumenta su inquietud antes de la entrevista.

El periodista no debía haberse preocupado. Pedro Juan Gutiérrez parece relajado y en control, conduciéndonos al sanctasanctórum donde realiza la mayor parte de su trabajo de escritor y pintor. Aunque haya sido boxeador (así como vendedor de helado, trabajador de granja, obrero de la construcción, experto en demoliciones, líder sindicalista, actor de radio y periodista), hoy es un monje que ofrece hacer una taza de té a sus visitantes. Le pillamos en un buen momento.

"Quiero dejar de escribir por un tiempo," anuncia. "De momento quiero estar tranquilo, tomarme unas vacaciones, un año sabático prolongado. Desde 1994 hasta hoy he escrito diez libros de prosa y cinco libros de poesía. He escrito demasiado y ahora quiero tomarme un descanso."

Es tentador concluir que al acercarse sus 59 años, el novelista vivo más notorio de Cuba se ha vuelto más relajado. Gran parte de esta notoriedad proviene del tipo (y la cantidad) de escapadas sexuales que detalla en sus libros, que se han publicado en más de 20 países pero sólo escasamente en Cuba. Quizás como una indicación de lo que depara el mañana, su libro más reciente, Corazón Mestizo, fue la crónica de un viaje por la isla.

Por otra parte, Gutiérrez no tiene ningún plan de trasladarse a otro barrio, por lo tanto es muy posible que todavía no haya dicho lo que tiene que decir sobre el tema de la vida en las malas calles de Centro Habana. "Cuando llegué aquí hace 20 años me asombró el nivel de violencia pero también la energía de la gente que vive en Centro Habana," manifiesta. "Y la base de la escritura, el punto inicial de la literatura es el asombro. Normalmente no escribes sobre lo ordinario y lo monótono, escribes sobre lo que es peculiar, raro, lo que realmente te asombra. Y esto es lo que me ocurre en este barrio.

"Aquí en el centro de la ciudad puedes salir a las once de la noche y pueden pasarte muchas cosas. Vuelves a casa a las dos de la madrugada y nadie sabe lo que has estado haciendo. Puedes llevar un tipo de vida raro, como un perro sin dueño que corre por todas partes disfrutando hasta que muere, o como un gato callejero que salta de un tejado a otro."

Gutiérrez creció en Pinar del Río, fue a estudiar periodismo a la Universidad de La Habana en 1978 y finalmente encontró un empleo en Bohemia. "Llegué a Centro Habana cuando tenía 37 años. Empecé a escribir Trilogía sucia de La Habana a los 44. Tardé cinco o seis años en sentir realmente el barrio. Me interesan realmente las situaciones más oscuras de los seres humanos. Los lugares bien iluminados no me interesan ni nunca lo han hecho. Me interesa la oscuridad, la parte más oscura del ser humano. Creo que la condición humana se revela mucho más en lo que intentamos ocultar."

Una vez dijo a un entrevistador que "el verdadero leitmotiv de mis libros es la pobreza, no el sexo." Al mismo tiempo no se disculpa en absoluto: "El sexo es muy importante para la condición de la gente cubana. Somos una mezcla de razas, de europeos y africanos, y creo que esta mezcla, junto con el clima templado de Cuba, que hace que nadie lleve mucha ropa puesta, anima el jugueteo. Jugamos con el lenguaje, con los gestos, con la música, el baile – somos muy juguetones. Inventamos constantemente nuevos pasos de baile. Y creo que el sexo forma parte de esta expresividad juguetona."

Otro factor importante en la obra creativa de Gutiérrez es la ociosidad. "Trilogía sucia de La Habana es un libro nacido de la ociosidad," explica. "Yo era periodista, trabajaba mucho. Entonces, de repente el país entró en un período brutal de crisis económica en 1990-91. La revista para la que trabajaba, Bohemia, era semanal y empezó a salir tan sólo una vez al mes. Yo sólo trabajaba dos días al mes y tenía 28 días al mes sin nada que hacer. Poco a poco, sin darme cuenta había empezado escribir las historias de Trilogía sucia de La Habana. Bebía y pasaba la noche con mujeres en el Malecón. Al día siguiente escribía mis experiencias como si fueran una especie de testimonio, un diario. Algunos creen que mi obra es un estudio antropológico de Centro Habana. No lo sé… Quizás haya un poco de eso."