Papa Humbertico
Rapero

Hazte a un lado, Papá Hemingway. Hay un nuevo Papa H. haciéndose camino en La Habana, si bien estos dos hombres no tienen nada en común más allá del apodo. Hemingway tenía una barba canosa, le gustaba su daiquirí con un chorro de toronja y vio La Habana por última vez en 1960. Papá Humbertico tiene perilla, le gusta el baloncesto y gestiona la compañía de producción más importante en el medio del hip hop cubano desde su casa, situada en la zona oriental de La Habana. De hecho, si tienes que comparar a Papá Humbertico con alguien, el Dr. Dre de los 90s sería más apropiado que Hemingway.

Papá Humbertico nació Humberto Joel Cabreras Santana en 1985. Creció en las afueras de La Habana, en Guanabacoa, en la casa que ahora le sirve como estudio y como sede de Real 70 Producciones. Cuando tenía nueve años, los vientos del hip hop soplaron desde Puerto Rico y Panamá. Los sonidos de Vico C y El General no eran `gangsta', sino más bien algo así como proto-reggaetón. Sin embargo, estaban en español y  los ritmos dejaron huella. En 1996, vio a los pioneros del rap en concierto, y luego corrió a casa y memorizó sus letras. No paso mucho tiempo hasta que descubriese a Tupac, Fugee y el resto de la escena norteamericana del rap. "No pasaban demasiadas cosas desde un punto de vista artístico en este barrio—recuerda—. La mayoría de las personas estaban peleando perros, peleando gallos, haciendo apuestas ilegales. Me metí un poco en eso pero luego cambié dirección".

Cuando tenía 14 años, se entrenaba para jugar baloncesto profesional. Era uno de los jugadores más bajos en su academia deportiva y su sobrenombre, "Papa", cuajó. "Cuando estaba en el banquillo, escuchaba rap—recuerda—. Pensé: `si el baloncesto no funciona, entonces puedo ser rapero'".

 Papá Humbertico grabó su primer CD en 2001. No tenía los recursos para invertir en producción, pero no dejó que eso lo frenara. Bautizó su primer esfuerzo Hip hop de bajo costo e inmediatamente se convirtió en un rayo de esperanza para aquellos que, al igual que él, tenían mucho que decir y poco que gastar. 

A comienzos del siglo XXI, cuando la Asociación Hermanos Saíz y la Agencia Cubana del Rap ayudaban a promover el hip hop a través de canales oficiales como el Festival de Rap Cubano en Alamar, Real 70—la productora de Humbertico llamada igual que la calle en la que se encuentra—se convirtió en impulsor no oficial del hip hop "underground" en Cuba. Los títulos de las grabaciones posteriores de Papa Humbertico se leen como una historia del hip hop cubano: Denuncia social (2002), Hip hop underground (2003), Pluma y micrófono (2005), Rap y activismo (2006), Revolución dentro de la Revolución (2006), La comisión depuradora Vol. 1 y Vol. 2 (2007), Redención (2008) y Luz (2009).

Papa Humbertico, un buen compañero de equipo y productor nato, ha trabajado con otros raperos y músicos desde el principio. Sus grabaciones Sonidos turbios han expuesto parte del mejor hip hop cubano que se ha hecho hasta la fecha, incluyendo temas de El Discípulo, Los Aldeanos, Anónimo Consejo, Hermanos de Causa, Explosión Suprema, Los Paisanos, Danay Suárez. El movimiento Real 70 fue relatado por un documental filmado en tres fases: 2008, 2010 y 2011.

En el momento de la entrevista con Havana Cultura, Papá Humbertico trabajaba en un nuevo proyecto para "Mano armada", su dúo con El Discípulo. La idea, nos explica, consiste en grabar una versión hip hop de la canción para luego grabar otra versión en vivo de la misma pero con baterías, metales y guitarras con los metaleros brasileños de Antizona.

"Creo que lo mejor de la cultura cubana, de la música cubana en particular, no es necesariamente comercial—dice—. Es bueno que empecemos a conocer un poco esta música, que las barreras caigan un poco, que las puertas de las instituciones, de la televisión y de la radio se estén abriendo en Cuba".