Nacional Electrónica
Dúo electroacústico

En Havana Cultura, ha llegado el momento de explorar un rincón oculto de la escena musical cubana, un estallido sónico lejos de la salsa, el bolero, el sucu-sucu, el son montuno, el jazz cubano y prácticamente cualquier otra cosa que uno espera escuchar en La Habana. Hoy visitamos a Nacional Electrónica, un dúo electroacústico formado por dos jóvenes con talento que no tocan ningún instrumento musical.

La música de Nacional Electrónica es rítmica e instrumental, y utiliza teclados, sonidos de ambiente y atmósferas evocadoras. No, no se puede bailar… ¿Pero quién dijo que toda la música cubana tuviera que poder bailarse? Cuba posee una distinguida (aunque muy desconocida) tradición en música experimental. Buen ejemplo de ello es Juan Blanco, cuya Música para danza sonó por primera vez en La Habana en 1964, y de quien se dice que diseñó un instrumento que se adelantó 20 años al Mellotron. Nacional Electrónica, que empezaron en 2004, apuntan hacia una nueva ola de experimentación musical que debe su existencia a la disponibilidad de ordenadores personales.

Nos encontramos con Alexis de la O y Edwin Casanova en el estadio de béisbol de la Universidad de La Habana, una elección misteriosa para nuestra entrevista. Les acompañamos de vuelta al piso de dos habitaciones donde Alexis vive y ambos trabajan y componen música. Las paredes de la habitación principal son de color rosa, las puertas azules y hay ropa tendida en los postigos de la ventana. El mobiliario se compone de una mesa de comedor, una nevera, mecedoras y un escritorio donde se amontonan aparatos de audio de baja fidelidad y un ordenador. Éste es el cuartel general de Nacional Electrónica, cuya ubicación exacta, por motivos que no acabamos de entender, piden que no sea revelada.

"La gente nos dice que no somos músicos", cuenta Alexis, aunque no le preocupa. Ni él ni Edwin han pretendido nunca ser músicos. "Nosotros nos vemos como personas que hacen un trabajo. Diseñamos un producto. Nuestras intenciones son muy serias. Como mínimo, esperamos conseguir que la gente se dé cuenta de que en la escena musical cubana se está haciendo experimentación. En los años 90, gran parte de la música popular cubana estaba dedicada al entretenimiento, a encontrar una fórmula y alimentarla. Quizá seamos una especie de contracultura. Nuestra música es muy elemental, pero quizá pueda ayudar a ampliar un poco el espectro de la música cubana. Quizá incluso podría influenciar a otros tipos de música cubana."

 
"La diferencia en nuestro caso", explica Edwin, "es que la música electrónica nunca ha sido un hobby para nosotros, algo que haces en casa para divertirte. Fue algo que nos tomamos muy en serio, algo que tenía una importante dimensión visual. Los videoclips son una de nuestras herramientas más eficaces."

En su vídeo Llegamos al Futuro, aparece un cosmonauta de la época soviética con un equipo rudimentario caminando por La Habana como si estuviera en la Luna. Lleva un casco de motorista y botas de lluvia, y una aspiradora en la espalda. Edwin tiene razón: Llegamos al futuro es eficaz.

Plazas y Precipicios fue el título de la primera grabación de Nacional Electrónica, publicada en 2004 como banda sonora de un documental. Después siguieron Mouse Music y Llegamos al Futuro. Les contratan para hacer música para anuncios, cortometrajes y representaciones teatrales. "Nunca utilizamos loops ni samples", dice Edwin. "Elaboramos toda nuestra música desde cero.Es muy artesanal." A pesar de su recelo declarado por el clasicismo, Nacional Electrónica están muy interesados en el estilo de canción cubana, y han trabajado con trovadores del país como Michel Portela y Rolando del Río.

Alexis nació en La Habana y vivió 15 años en Rusia cuando mandaron a sus padres a trabajar ahí. Edwin creció en el centro de Cuba (nació en Camajuaní y se crió en Santa Clara). Ambos se conocieron en la escuela de postgrado, en el Instituto Superior de Arte de La Habana, donde Alexis empezó a estudiar arte y Edwin cursaba diseño de escenarios y arquitectura. Ahí descubrieron su interés común por la música electrónica. Empezaron a trabajar con un Pentium II y el programa ACID Music Studio.

"Siempre hemos sacado nuestra imagen de viejas revistas de propaganda socialista de los años 70", comenta Alexis. "En esas revistas aparece tecnología hoy en día obsoleta. El tipo de música que hacemos depende de la alta tecnología, pero la hacemos con tecnología muy sencilla, tecnología que ni siquiera existía en los años 70. Nos gusta jugar con este contraste."