Los Van Van
Orquesta de timba

Durante las últimas cuatro décadas Los Van Van han estado mostrando al mundo que la música cubana está vivita y coleando y que es muy muy bailable. Con la reacción de la multitud en su gira por USA más reciente (Los Angeles, Nueva York, Miami...) como prueba, esa misión ha sido un éxito rotundo. Pero si se mira más de cerca, – especialmente después de haberse sentado con ellos para la rara ocasión de una entrevista en La Habana, donde comenzó todo – se entiende que hay mucho más detrás de Los Van Van de lo que se observa en la pista de baile.

El verdadero logro de Los Van es que hacen algo muy complicado – como las letras sofisticadas, la instrumentación ecléctica y la percusión de varias capas – y hacen que parezca todo muy simple. Han inventado un sonido (de hecho han inventado varios sonidos) ellos mismos, sin duda alguna. Mucho antes de que el término "fusión" se convirtiera en el calificativo de rigor para todos los músicos cubanos que intentaban romper los moldes, Los Van Van se aventuraron en nuevas tierras musicales y no han mirado más atrás. Si escuchan las primeras grabaciones de la banda se oyen violines tocando acordes con progresiones de rock ("El Penoso"), y ritmos tradicionales changüi boca abajo y del revés.

El nombre del grupo es objeto de debate. La versión que más se repite es que Los Van Van se traduce en inglés por "The Go Go's," y es una especie de guiño a las corrientes de música pop que llegaron de fuera de Cuba en los años 60. Juan Formell, que fundó Los Van Van en 1969 y continúa siendo el líder del grupo, dice que el nombre viene originalmente de un juego de palabras de la campaña del gobierno cubano para impulsar el rendimiento de la producción de caña de azúcar del país ("¡Los diez millones van!"), pero no le da mucha importancia a ello. "No es más que un nombre como cualquier otro," dice encogiéndose de hombros. La música del grupo, no obstante, es otra historia, y una historia que siempre le ha obsesionado.

Nacido en La Habana en 1942, Juan Formell primero estudió con su padre, profesor de música, y luego con los legendarios bajistas cubanos Orestes Urfe e Israel "Cachao" López. Consiguió sus primeras actuaciones tocando su bajo de cuerdas en las salas de baile que intentaban volver a tener el éxito de antaño después de la Revolución Cubana . "La Martes," una canción que escribió cuando trabajaba con la banda de charanga de Elio Revé, y se convirtió en su primer éxito.

Formell formó Los Van Van con otro miembro de la banda de Revé, un pianista llamado César "Pupy" Pedroso, y los dos siguieron escribiendo éxito tras éxito. El elenco de Los Van Van al principio incluía a dos violines y dos flautas como se encuentra frecuentemente en las bandas de charanga cubana tradicionales, pero también incluía a tres trombones y a tres vocalistas, junto con Formell al bajo y Pupy al piano. El piano eléctrico, el órgano, las guitarras eléctricas y los sintetizadores han entrado a formar parte con los años, pero sin duda ha sido la percusión la que siempre ha hecho destacar a Los Van Van.

Las primeras grabaciones de la banda incluían a un batería llamado Blas Egües, al que pronto sustituyó José Luis "Changuito" Quintana. El virtuosismo de Changuito a la batería y los timbales ayudó a Formell a desarrollar una versión más funk de un son montuno a la que llamó "songo". Para muchos cubanos, el songo se convirtió en el sonido de los 70. "Songo" también sirvió de título del álbum de Los Van-Van que rompió en el mercado en 1988 (publicado internacionalmente por Mango records). Como si el génesis del songo no fuera suficiente, Los Van Van siguieron su curso y se convirtieron en los pioneros del estilo de una complejidad rítmica increíble que se dio a conocer como timba mucho antes de que los grupos de timba como La Charanga Habanera y NG La Banda se hicieran famosos en los años 90.

Muchos fans se preguntaban cómo saldrían adelante Los Van Van cuando Changuito dejó el grupo en 1993. La respuesta a esta pregunta llegó de mano del hijo de Formell, Samuel, que tomó las riendas de la batería de Changuito y contribuyó a composiciones soberbias como "Te Pone La Cabeza Mala" (1997), el tema que da título a unos de los mejores álbumes de Los Van Van.

La especulación sobre el futuro de Los Van Van comenzó con la marcha de Pedro Calvo (el cantante que se hizo famoso con "Se Acabó De Querer") en el año 2000 – el mismo año la banda ganó un Grammy por "Llego Van Van". Los miedos se multiplicaron al año siguiente cuando Pupy se fue para formar lo que parecía abiertamente una banda rival llamada Los Que Son, Son. Pero no hay nada que le guste más a Juan Formell que un reto, y volvió con creces, en especial con el álbum de 2005 "Chapeando".

Los vocalistas de Los Van Van actuales son: Mayito Rivera, Roberto "Roberton" Hernández, Lele Rosales, y Yeni Valdés – la primera vocalista principal feminina. "Y puede que sea la última," bromea Formell, porque "Yeni es única, su voz tiene un registro precioso. Es una música que aporta tanto a toda la orquesta... En el escenario es increíble."

La hija de Juan Formell, Vanessa también contribuye con su voz de vez en cuando, Samuel Formell sigue a la batería, y también ha tomado el papel de su padre de director musical de Los Van Van. Samuel Formell no permite que se alberguen dudas sobre el futuro de la banda o su capacidad para seguir haciendo música innovadora y relevante: "Hoy en día seguimos los pasos de Juan Formell de varias formas," dice su hijo y heredero musical. "Ahora hay nuevos músicos, músicos jóvenes contemporáneos, la música es más rica, hay un nivel más alto de virtuosismo – todo eso está bien. Pero las ideas de But Juan Formell viven, y su concepto siempre vivirá." Y Los Van Van continúan de gira por todos sitios, llevando la másica cubana bailable por el globo de formas que ninguna otra banda podría imaginar nunca.