Lissette Solorzano
Fotógrafa

La fotografía muestra un camino de escalones de piedra antiguos que pasan al lado de un árbol Ceiba quemado sobre una árida colina hacia el más allá. El más allá, en este caso, es donde el paisaje cubano termina y comienza la prisión militar estadounidense en Guantánamo. La foto se llama "Stairway to Heaven" ("Autopista hacia el cielo.")

La fotógrafa responsable de ésta y muchas otras penetrantes imágenes en sepia o blanco y negro es una mujer pintoresca y sonriente llamada Lissette Solórzano. Vive en La Habana pero la conocimos en una casa en la playa en Guanabo, donde pasa sus fines de semana libres.

Sus fotos de Guantánamo forman parte de una serie sobre el tema de "desertificación" que, como la mayoría de los temas que interesan a Solórzano, tiene profundas implicaciones para Cuba y para el resto del planeta. Se calcula que un 60 por ciento del suelo cubano sufre de erosión y salinidad y las provincias del este de la isla, Guantánamo entre ellas, son las que más sufren. A pesar de ello, las fotos de Solórzano consiguen ir más allá del simple retrato de la catástrofe medioambiental para cuestionar nuestra responsabilidad sobre ese aspecto.

"Empecé haciendo fotografía documental," dice Solórzano, "pero mis fotos siempre han acabado como una historia, más como un ensayo que como un reportaje convencional."
 
Ha viajado a Canadá y México y ha pasado dos meses en la ciudad de Nueva York trabajando en fotos incluidas su serie "Homeless" ("Vagabundos"), que más tarde fueron expuestas en los EE.UU. y Cuba.

Aunque nos hemos acostumbrado a que la fotografía sea tratada con reverencia en galerías de arte y museos, Solórzano prefiere ver su trabajo en un contexto más animado. Para su exposición "El Ferrocarril" (2002), las galerías se adaptaron con raíles y reverberaban con música y efectos sonoros ("Me gusta que las cosas hagan ruido"). Sus fotos de trenes, que revelan una asombrosa diversidad de gente y situaciones, se realizaron en un solo día, mientras Solórzano viajaba en la línea que va desde Tulipán, en el distrito Cerro de La Habana, hasta San Antonio, en las afueras de la ciudad.

Sus historias suelen tener una parte precisa de partida, pero a veces puede llevar mucho tiempo terminarlas. En 1991 comenzó su serie "Made in Cuba" ("Hecho en Cuba"), que documentaba las peculiaridades de la isla con un conocimiento profundo, pero también con mucho cariño. Aún no ha alcanzado nada parecido a una conclusión. "Creo que `Hecho en Cuba' no terminará nunca," dice.