Juan Carlos Cremata
Director de cine

Juan Carlos Cremata Malberti no se convirtió en director de cine por accidente. Estaba claramente predestinado a contar las historias de otras personas y se considera afortunado de vivir en La Habana, donde las historias de otra gente a menudo piden a gritos que las conviertan en películas.

Su especialidad son las comedias agridulces y trata el contenido con una sensibilidad e inteligencia tremendas. "Nada", el primer largometraje de Cremata (que se estrenó en 2001 como "Nada Más" o "Nada +" en el extranjero), logró un fiel seguimiento en festivales de cine por todo el mundo, pero fue su segunda película, "Viva Cuba" (2005), la que le lanzó al estrellato. Hasta ahora, "Viva Cuba" ha ganado más de 30 premios nacionales e internacionales, incluyendo Mejor Película Infantil (otorgado por un jurado de niños) en el Festival de Cine de Cannes y fue la entrada oficial de Cuba para los premios Oscar en los Estados Unidos.

Su última película, "El Premio Flaco" (El Premio Meager), fue recibida con entusiasme cuando se estrenó en el Festival de Cine de La Habana en diciembre de 2008, pero aún quedaba mucho para que llegara ese día cuando visitamos el plató. La película se grabó durante un período de 22 días en un plató exterior que pertenece al Instituto de Cine Cubano (ICAIC), en La Habana. "El Premio Flaco", adaptación de una obra de teatro de Héctor Quintero, cuenta la historia de una mujer cuya suerte cambia en gran manera cuando gana un concurso patrocinado por una empresa de jamones. El equipo de Cremata había construido una docena de chozas de madera (la mayoría simplemente fachadas de chozas de madera), que junto con la señalización de la época y el ganado desnutrido, hizo del plató un barrio cubano totalmente convincente, alrededor de 1958.

Cremata ofrecía un marcado contraste con la decoración de la época, con una camiseta L.A. Gear, pantalones caqui, un gran reloj de pulsera blanco, un sombrero de panamá, gafas de sol y hablando con su elenco a través de un megáfono rojo. La protagonista de la película, Rosa Vasconcelos, llegó en un coche familiar Lada amarillo y repartió besos por todas partes antes de meterse en una de las chozas para grabar la gran escena del día.

El presupuesto de la película, pequeño incluso para Cuba, parece haber sido una fuente de inspiración para Cremata. "Esta película es una comedia negra que habla sobre la importancia de agarrarse a lo espiritual en lugar de lo material," explicó, "y que tiene mucho que ver con cómo estamos haciendo esta película. Somos pobres, contamos con un presupuesto minúsculo, pero estamos intentando hacer una película rica en espíritu, con un alma rica."

Cremata creció en el seno de una familia artística. Su madre, Iraida Malberti Cabrera, es una coreógrafa y directora de cine que solía trabajar en programas infantiles de televisión, lo que también proporcionó un punto de partida para su hijo. Y Cremata le devolvió el favor, al llevar a su madre como co-directora tanto en "Viva Cuba" como "El Premio Flaco".

"Crecí rodeado de una extraña mezcla de realidad y fantasía," dice Cremata. "Jugaba con espadas de juguete que en realidad eran accesorios para la televisión que parecían de verdad. Ese mundo de fantasía tuvo un gran impacto en mi vida."

Cremata nació en el distrito Vedado de La Habana en 1961 y pasó la mayor parte de su infancia en La Víbora ("Soy uno de esos raros habaneros de verdad"). Lo que no quiere decir que no haya recorrido el mundo. Enseñó clases de cine en Buenos Aires, vivió en Nueva York gracias a una beca del Guggenheim y asistió a talleres de cine en el Instituto Sundance de Utah. Pero ahora ha vuelto a Vedado y tiene todas las intenciones de quedarse allí.

"No se hacer nada que no sea cubano," dice. "Cada vez estoy más interesado en la cultura cubana; nuestras raíces, lo que éramos, lo que somos, lo que seremos… Mi primera película, `Nada', es una película de Vedado, toda la acción transcurre en este barrio. Mi segunda película, `Viva Cuba', es una película de ruta que transcurre por toda la isla. Me dio la oportunidad de conocer partes de Cuba que no conocía."

"Nada" pretendía ser la primera película de una trilogía, seguida de "Nadie" y "Nunca", pero no se logró la financiación para la segunda y tercera parte, y Cremata siguió adelante.

En la actualidad, en el primer lugar de su lista de proyectos cinematográficos, se halla una adaptación de "Hombres sin Mujer", de Carlos Montenegro. La novela, una historia brutal de hombres cubanos enamorados y en prisión, causó un escándalo cuando apareció por primera vez a finales de 1930, y hoy en día, la herencia de Montenegro es aún controversial en Cuba. Pero la controversia, como los presupuestos pequeños, no es algo que le preocupe a Cremata, así que sigue soñando con conseguir algún día los derechos de "Hombres sin Mujer".

"Creo que he tenido mucha suerte," dice. "Hago lo que quiero. Y lo hago con mucho placer y mucho amor. Para mi, ir a trabajar es como jugar a un juego. Es una razón para vivir."