Issac Delgado
Cantante de salsa

Issac Delgado es un hombre simpático de modales suaves. Y con más de dieciséis álbumes en su haber y una carrera que abarca más de tres décadas, es toda una superestrella de la salsa en Cuba y el mundo latino en general. 

Apodado "El Chévere de la Salsa", Issac atribuye su éxito a su capacidad de conectar con su público y hacer música "para el pueblo", algo que realmente cuenta cuando se trata de géneros bailables populares como la salsa. "Hay que tocar puntos neurálgicos de la vida cotidiana y cronicar la vida urbana y usar refranes populares", explica. No hay nada artificial en este esfuerzo para Issac: "La mayoría de la gente en este género proceden de abajo, de la calle, de la comunidad." 

Nacido en la localidad de Buena Vista —"no exactamente social club"—, Issac relata una educación muy musical en un hogar donde Celeste Mendoza, Meme Solís, José Antonio Méndez y César Portillo de la Luz se pasaban a visitar a su madre, cantante y bailarina, que solía formar parte del conjunto Las Mulatas de Fuego en la década de los 50. "Cuando era pequeño no me daba cuenta, pero ahora sé cuántas personalidades, cuántas personas tuve el privilegio de conocer", dice. 

Animado por su familia a seguir una carrera musical, estudió violoncelo en el conservatorio. Con el tiempo dejó la escuela de música para estudiar Educación Física y se convirtió en entrenador de fútbol: "Vi la vida de un artista de cerca, la vida nocturna era muy intensa y a mí no me gustaba trasnochar", dice. "Pero la música es algo que llevas en la sangre." 

En 1978, uno de sus amigos del conservatorio —el ahora prominente pianista Gonzalo Rubalcaba— le llamó y le pidió que formara parte del grupo Proyecto. Era un asunto informal y solían ensayar en el conservatorio y tocar en conciertos para estudiantes. Más tarde, Issac fue invitado a unirse a la orquesta de Pancho Alonso y actuó en algunos de los más prestigiosos cabarets de La Habana. En 1987, se unió a NG La Banda, una rama de Irakere que se cree que es en el origen del movimiento de la timba cubana. "Hicimos un álbum llamado NG La Banda en la calle, que dejó su huella en el público cubano e internacional. A partir de ese momento, la gente empezó a conocer a Issac Delgado", afirma. 

Aunque la industria de la música se ha visto sacudida por nuevas formas de consumo, Issac se mantiene en calma. "Las personas son dueñas de todo digitalmente y es muy difícil vender discos. Sin embargo, todavía hay coleccionistas y los que hacemos este tipo de música somos muy afortunados de tener una base de fans leales que sigue comprando álbumes", remarca. Y, por supuesto, la experiencia de un concierto en vivo es fundamental para un hombre de la salsa como Issac: “La mejor manera de convertir una canción en un álbum es tocarla. Así es como empiezas a mejorarla". 

Cuando le preguntamos si piensa que el reggaetón puede desbancar a la timba y otros ritmos tradicionales de las pistas de baile cubano, explica que hay espacio para ambos: "Las nuevas generaciones tienen todo el derecho a escuchar reggaetón. Pero cuando se llega a cierta edad... Los que tienen treinta y tantos años ya no bailan reggaetón; bailan música auténtica”. También defiende la integridad musical del reggaetón: "Creo que en Cuba el reggaetón ha superado una barrera musical. Solían ser los ingenieros informáticos los que hacían reggaetón; ahora son los niños de las escuelas de arte. Por lo tanto, ha incorporado elementos armónicos y rítmicos de la música cubana". Como muestra de su respeto y aprecio por este género, Issac grabó la canción "Somos Cuba" con el grupo Cubatón más conocido de la isla, Gente de Zona.

Los últimos meses han estado llenos de reencuentros para Issac. Después de una ausencia de ocho años de los escenarios y las ondas de radio cubanos tras su traslado a los Estados Unidos, ha regresado a Cuba, primera invitado por otros artistas como Silvio Rodríguez y Carlos Varela, y después, por su cuenta. "Tengo una actuación en La Tropical", dice. "Hace tiempo que toqué allí y es una especie de termómetro popular." También habla de tocar en las provincias: "Santiago de Cuba, Bayamo, Cienfuegos... Estas son las ciudades, la gente que me puso en el mapa. Se lo debo a ellos, que me han visto crecer, darles mi arte y la música." 

En mayo de 2014, Issac tenía ganas de ir de gira por Europa con sus músicos directo desde La Habana. "He tocado con excelentes músicos en Europa de muchos países", dice. "Pero el reencuentro con los músicos con los que había trabajado y con quien no había compartido escenario en mucho tiempo... Ha sido realmente conmovedor." En 2015, se celebrará el 25º aniversario de su orquesta con un espectáculo especial. Y también habla de la colaboración con músicos venezolanos (Guaco, la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar...) y de una nueva grabación. "Estoy haciendo muchas cosas a la vez", dice. "Solo espero tener el tiempo y la salud necesarios para hacerlo todo."