Danza Voluminosa
Compañía de Danza

Seis mujeres hacen piruetas, pliés, jetés y otros movimientos de ballet clásico en el Teatro Nacional de Cuba. Lo inusual de esta imagen es que todas las bailarinas llevan tutús de la talla XXL y que están bailando en el vestíbulo en lugar de hacerlo en el escenario. La gente mira por las ventanas delanteras del teatro con una perplejidad manifiesta. "No disponemos de local propio para ensayar, de modo que a veces nos dejan venir aquí", dice Juan Miguel Mas, coreógrafo, productor, diseñador de vestuario y bailarín ocasional de Danza Voluminosa. Mientras saluda con la cabeza a los espectadores no invitados de fuera, dice: "Creen que somos una clase de gimnasia y que queremos perder peso".

En realidad, Danza Voluminosa es como cualquier otra compañía de danza profesional, sólo que un poco más pesada; mucho más pesada (Mailín Daza, primera bailarina de la compañía, está en los 130 quilos). Quizá lo pequeño sea bonito, pero Danza Voluminosa es una razón de peso en favor de la belleza de lo grande. "Ofrecemos un ámbito para que las personas obesas se desarrollen artísticamente y creen un lenguaje y una estructura que les permita interactuar con la sociedad", explica Mas. "Pero la compañía no está limitada a la gente gorda. Hemos trabajado con bailarines que habían engordado, con bailarines retirados… con todo tipo de artistas a los que se consideraba que no valían para nada. Hemos trabajado con gente con SIDA. Nos gusta hacer un hueco para este tipo de personas en nuestro espectáculo."

El propio Mas no es un peso ligero en ningún sentido de la palabra. Empezó sus estudios de danza en el Ballet Nacional de Cuba, con una beca de la legendaria fundadora y directora de la compañía, Alicia Alonso. Más adelante, siguió sus estudios en Danza Contemporánea de Cuba, con el maestro coreógrafo Ramiro Guerra. En 1996, fundó Danza Voluminosa. "La idea surgió de la necesidad", recuerda. "Yo era bailarín en un grupo de danza, pero sólo me utilizaban en casos especiales. Me inventé un personaje para interpretarlo yo mismo, el Bebé Gigante, y ésa fue una de las primeras y únicas ocasiones en las que se me permitió salir a escena. Necesitaba más oportunidades para actuar."

Actualmente, Danza Voluminosa está formada por siete bailarines (seis mujeres y un hombre) y Mas. El grupo ha producido tres coreografías largas, 30 obras cortas y ha sido objeto de un documental canadiense, Defying Gravity (Desafío a la gravedad), en 2004.

La reacción del público no siempre ha sido positiva, sobre todo en los inicios. "Hemos actuado en sitios por primera vez donde la gente nos ha gritado: `¡mirad a esos gordos!' Todavía oímos risitas de vez en cuando, pero cuando los espectadores ven la motivación, el trabajo que hay detrás del espectáculo, nuestra concentración… bueno, siempre recibimos una ovación enorme al final."