El Museo del Ron

14 Mar. 2017
El Museo del Ron de Havana Club proporciona a los visitantes la oportunidad de experimentar el proceso de elaboración del ron de primera mano, así como una visión de los orígenes del destilado más popular de Cuba.

Una visita a nuestro Museo del Ron no es solo un viaje hacia los orígenes de la bebida más famosa de Cuba. Desde la caña de azúcar recién cortada hasta la reconstrucción de una destilería y de las bodegas de crianza, el museo ofrece la oportunidad de descubrir en tiempo real el proceso de elaboración del ron, así como de acercarse a la auténtica cultura cubana.

Situado en el histórico barrio de La Habana vieja, el museo es instalado en un solar (casa colonial) reformado del siglo XVIII. En la planta baja los visitantes descubren un patio sombreado, con sus anchas columnas de piedra, y helechos, yucas y palmeras en macetas. Una campana señala el comienzo de la visita del museo, y se sigue al guía por unos escalones de piedra. La primera planta ofrece una vista sobre el taller del tonelero, donde se puede admirar toda la artesanía requerida para construir y preparar los barriles de roble dentro de los cuales los rones finos envejecerán. En la galería de arriba encontrarán los visitantes un auténtico molino de caña accionado por mulas, utilizado en los primeros ingenios (refinerías de azúcar). Un modelo a escala históricamente exacto de una locomotora de vapor nos recuerda que Cuba fue el primer país de América Latina en utilizar el ferrocarril para el transporte de caña de azúcar. La siguiente puerta lleva a un modelo mucho más grande, obra maestra de un artesano cubano. Captura la esencia de las grandes refinerías azucareras y las destilerías de ron, cuyas inmensas chimeneas son hitos que se elevan sobre el campo cubano.

La riqueza de los detalles aturde: vagones que transportan la caña desde los campos, el humo que sale de las chimeneas, los cortadores de caña que hablan en el pórtico…

Otra escalera lleva a las salas de fermentación y destilación, donde se ven barriles de fermentación de madera, columnas de destilación de cobre reluciente y tubos que transportan el aguardiente hacia varios tanques. En el calor lánguido de las bodegas de añejamiento los barriles de roble reposan en alcobas sombreadas, como si fuesen estatuas en una catedral. Es aquí donde los rones maduran pacientemente, aguardando la intervención del maestro ronero. La visita continúa por una escalera de caracol que lleva a la sala de degustación del museo, con su inmensa barra de madera que recuerda a los establecimientos que hicieron famosa a La Habana en los años treinta. En la tienda de Havana Club, se puede elegir entre los mejores rones de la marca. La tienda también ofrece una selección de artículos de bares Havana Club, puros cubanos y recuerdos.

Termine la visita con una cata de ron
Al terminar la visita la mejor opción es dirigirse al Havana Club Bar, al lado del museo. Allí los bármanes perpetúan la gran tradición de los cantineros cubanos, con su pericia en el arte de mezclar cócteles y cuidar a sus clientes. Se pueden pedir los clásicos, como el Mojito o el Daiquiri, o hacer una cata vertical, una muestra de varios rones Havana Club, de los más jóvenes a los más antiguos. Además, el bar Havana Club cuenta con un sabroso menú de platos internacionales y criollos.
Por otra parte, muchas personas vienen aquí solo por la música. Si hay suerte, tocará la señora vestida de blanco con una voz que no necesita amplificación alguna. La solista Antia Marquetti y su grupo hacen vibrar regularmente la casa con su tradicional repertorio de son cubano, trova y bolero.

 

El Museo del Ron

Acaba la visita con una cata de ron

Al terminar la visita la mejor opción es dirigirse al Havana Club Bar, al lado del museo. Allí los bármanes perpetúan la gran tradición de los cantineros cubanos, con su pericia en el arte de mezclar cócteles y cuidar a sus clientes. Se pueden pedir los clásicos, como el Mojito o el Daiquiri, o hacer una cata vertical, una muestra de varios rones Havana Club, de los más jóvenes a los más antiguos. Además, el bar Havana Club cuenta con un sabroso menú de platos internacionales y criollos.
Por otra parte, muchas personas vienen aquí solo por la música. Si hay suerte, tocará la señora vestida de blanco con una voz que no necesita amplificación alguna. La solista Antia Marquetti y su grupo hacen vibrar regularmente la casa con su tradicional repertorio de son cubano, trova y bolero.
 

Contacto y dirección


El Museo del Ron Havana Club Avenida del Puerto 262, esq. Sol, Habana vieja, Ciudad de La Habana. Tel: 53 (7) 861 8051 / 862 4108. Contacto@museo.havanaclub.cu
Abierto todo los días desde las 9:30 hasta las 17:00
El Havana Club Bar abre todo los días de desde las 9:30 hasta la medianoche. 

Precio: 7 Cuc (unos 6 euros)
Gratis para los cubanos